JUNTAS PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA MEDIOAMBIENTAL CONTRA LA MUJER

“Las mujeres de las comunidades al igual que en todo el planeta enfrentamos una realidad, el sometimiento, la violencia y la opresión y se agrava aún más si somos mujeres pobres e indígenas. No basta solo pelear por la igualdad de las mujeres, en medio de una sociedad desigual e injusta, no es posible terminar con la opresión que sufrimos las mujeres si al mismo tiempo no peleamos por la igualdad y justicia social. Por ello estamos juntas para erradicar la opresión patriarcal y la violencia medio ambiental contra la mujer, que nos está causando daño en nuestro patrimonio, en nuestro trabajo, a nuestra salud, esta violentando nuestra forma de vida y atentando contra nuestros derechos” señalo Margarita Aquino coordinadora de la RENAMAT

El II Encuentro combino diversas actividades entre las mas importantes destacan las dinámicas para reconstruir la realidad, la identificación del cuerpo como parte del territorio que protegen, se analizaron los derechos de las mujeres y cómo los problemas ambientales están generando violencia medioambiental contra la mujer, no pudo faltar el intercambio de experiencias de lucha de las mujeres, evaluaron el primer año de gestión con metodologías de educación popular y se concluyó con una agenda de trabajo.

Entre las tareas de la agenda resaltan:

1.       Exigir el respeto a la libre determinación de las comunidades que opten por otra forma de vida no minera, libre de contaminación como en Challapata, Realenga;

2.       La aplicación y promoción de políticas públicas para la protección a las mujeres y sus familias de la contaminación;

3.       La protección del trabajo de las mujeres en las comunidades frente a los impactos ambientales, el cumplimiento de leyes como la 1333 Ley de Medio Ambiente, la 348 contra la violencia a la mujer, ley de la madre tierra, ninguna operación minera puede funcionar sin licencia ambiental (cerca al 80% de las cooperativas como 1300 trabajan sin licencia)

4.       Garantizar la protección del agua como derecho fundamentalísimo, ya que en especial las mujeres son quienes dia a dia velan por su aprovisionamiento en las familias, no deben permitirse operaciones mineras en cabeceras de cuencas, que no se repita lo de Totoral y Antequera que han quedado sin agua.

5.       La participación de mujeres en espacios de decisión

6.       Las evaluaciones ambientales deben tener un componente especifico de evaluación del impacto en la vida de las mujeres

7.       Toda medida de compensación, mitigación o reparación de daños debe contemplar acciones y recursos para paliar los impactos en las condiciones de vida de las mujeres.

“Desde la Red Nacional de mujeres en Defensa de la Madre tierra, seguiremos en la resistencia poniendo nuestros cuerpos en la defensa del territorio y nuestra vida, luchando para erradicar la violencia medioambiental contra la mujer y el sistema patriarcal extractivista” señalo Calixta Mamani miembro de la RENAMAT.

Modificado por última vez en Lunes, 27 de Octubre de 2014 18:37

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